Jordi Adell | POSIBILISMO
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Blog

POSIBILISMO

Editorial

En nuestro minúsculo espacio del planeta, donde nos autocalificamos de desarrollados, se impone la idea generalizada del fin del paraíso terrenal. Nos dicen los pensadores que las ideologías están muertas, pero apostamos por sentenciar tan sólo la aplicación de las utopías. Han fracasado las realidades, subsisten las ideas, y estamos en un mundo empresarial en el que únicamente atisbamos un futuro ilusionado por la vía del pensamiento.

 

Cada vez tenemos la sensación de no poder enseñar casi nada a las generaciones futuras ya que el cambio es tan acelerado que sólo podemos incentivar a que sean ellos, nuestros relevos, los que creen sus propios proyectos, elaboren sus propias teorías y que concreten cada vez más sus propias utopías.

 

El mundo que se nos avecina nos obliga a un planteamiento de nuestros propios pensamientos éticos olvidados durante décadas que obligan a un tratamiento posibilista de los negocios basados en las ideas. La propia naturaleza se revela ante la agresión continuada. A diferencia de la sociedad global, en el mundo empresarial no admitimos el conformismo.

 

Ante la injusticia social clamábamos hace un par de décadas para acabar con él. Ahora vemos la actitud bastante generalizada de impotencia. Sin embargo este no es el caso de la organización empresarial privada. El factor de la competitividad unido a la necesaria continuidad obliga a la lucha y sobre todo a la imaginación permanente. El posibilismo en nuestras empresas está teñido de innovación, de avance por nuevos caminos rompedores de viejos esquemas. El tratamiento de la calidad total, buscadora de la excelencia, se basa en un ideario de empresa participativa, considerada con todos sus miembros internos y externos, con planteamientos de bondad al rechazar la no calidad en las actuaciones de todos sus miembros, planteamientos en definitiva con una ética pragmática que ayuda al avance continuado.

 

El pensamiento empresarial está cumpliendo una función social de rebeldía y está siendo el catalizador de los cambios sociales necesarios encaminados a la búsqueda de la armonía.
Preferimos pensar así y con este ánimo presentamos una nueva edición de nuestra revista otro grano de arena para ayudar a la reflexión del directivo.