Jordi Adell | MÁSTER EN…
7700
single,single-post,postid-7700,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-theme-ver-2.9,wpb-js-composer js-comp-ver-4.7.4,vc_responsive
 

Blog

MÁSTER EN…

Editorial

La formación empresarial se vende como exclusiva, imprescindible para el acceso a puestos de responsabilidad. Proliferan las ofertas de los Masters y cada vez más se acota la visión del estudiante a los específicos de la gestión. ¿No irá esto en contra de la tendencia a la cultura generalista que se le impone al Directivo actual? Parece ser que no necesariamente.

 

A través del estudio de las experiencias de los docentes, el método del caso y la observación de la realidad, las escuelas de negocios compiten con la formación universitaria llegando a mostrarse como alternativas de primer nivel. Cierto es que muchas de las especialidades y titulaciones requieren de la previa licenciatura, pero los métodos de enseñanza con menos economía de medios difieren de la masificada oficialidad universitaria. Se ha criticado tanto el alejamiento universidad-realidad empresarial, que la aparición y consolidación de escuelas de negocio privadas, dan respuesta a esta inquietud social.

 

¿Dónde está el futuro de este sector de enseñanza? Posiblemente en la consecuencia lógica del libre mercado que obligará a la pública a mejorar metodología y profesorado y en la criba de las privadas que no aborden con suficiente seriedad y nivel el reto de la formación de futuros directivos.

 

¿En qué criterios se apoyará el joven estudiante para planificar su carrera profesional? Analizar las demandas de intuir el futuro en base a especializaciones, renunciando de antemano a la mitificación oficialista y soñando con un título avalado por una escuela adherida a una de las múltiples universidades de allende los mares. La validación de títulos que han conseguido algunas de las escuelas unida al prestigio alcanzado en los últimos años, otorga una ventaja competitiva tan sólo empañada por los costes de acceso que parecen cerrar la entrada a una gran masa de población. ¿Se trata pues de escuelas elitistas? La gran variedad de oferta permite afirmar una vez más que el mercado impondrá su ley.

 

Reflexionamos desde la perspectiva de diversos directores de Escuelas de Negocios en torno a este tema que debe contribuir a asegurar la continuidad de nuestras empresas en el futuro inmediato futuro cambiante y en ocasiones enigmático. Indiscutiblemente necesitamos directivos muy y bien formados.